Un sitio, donde todo el mundo que piensa...existe.

24 julio 2008

La huida


La policía tardó el tiempo suficiente para que a Anita y Daniel les diera tiempo a huir.

Anita cogió su coche y se dirigió hacia la estación de tren, compró dos billetes hacia Madrid, que con mucha suerte tardaba en salir cerca de media hora.
Daniel y su mamá entraron y se acomodaron en uno de los vagones de clase turista, Anita miraba por la ventana sin ver nada, en un estado ausente como si todo lo que había pasado, no hubiese ocurrido nunca, tenía demasiada información en su cabeza no le acababa de dar tiempo a ordenar las ideas del pretérito perfecto ni del futuro inmediato, lo único que sabía a ciencia cierta era que, de una manera u otra debían desaparecer.

Sin embargo el pequeño Dani, estaba inquieto, no paraba de preguntar dónde iban, que iban a hacer, que pasaba con la tía Lucía…

-Shh, calla hijo, no te preocupes, mamá está pensando.
-Pero mamá…
-Shhh. –interrumpió Anita.

Les quedaban seis largas horas de tren hasta Madrid.
Daniel no tardó en quedarse dormido en el regazo de su madre y Anita, mientras le acariciaba suavemente la cabeza, empezaba a vislumbrar y a ordenar los cajones de su cabeza. Comenzaba a parecer una cómoda con algunos cajones cerrados con su ropa bien doblada y otros abiertos con líos de ropa sobresaliendo por los bordes.
Observaba el paisaje desdibujado, como si los árboles fueran borrones, hasta que quedó medio dormida, con la cabeza apoyada en la ventanilla del vagón.

Lucía yacía en el calabozo de la comisaría, le habían tomado declaración de lo sucedido y la verdad es que era muy creíble, de manera que permanecía allí sentada, en una fría y oscura celda a la espera de que un furgón policial la trasladara a la prisión hasta que saliera el juicio.

Francisco, el jefe de policía, trató a Lucía con delicadeza y educación, no era como ella pensaba y había visto en las películas. Bajó a la celda de Lucía y le dijo, mientras le ofrecía un café:

-Tu cuñado no era muy apreciado por aquí.
-Ni por nosotros, era malo, muy malo.
-Lo sé…pero un homicidio no se puede esconder así por las buenas, lo entiendes verdad?
-Por supuesto, cumpliré la condena que me toque, feliz y tranquila de que a mi hermana no la volverá a tocar.
-Eso seguro. De todas formas dependemos del juicio que salga, el juez que nos toque y el abogado que tengas.

Lucía le ofreció una tímida sonrisa y asintió con la cabeza.

Una voz masculina despertó a Anita y Daniel, se sobresaltaron, durante unos segundos permanecieron despistados, como si no supieran donde estaban.

-Señora, creo que esta es su parada, Madrid.
-oh, sí, si…Madrid –le contestó ella, mientras se apresuraba a coger su bolsa y observaba de reojo al revisor.
-Venga hijo, que ya estamos.

Ambos se bajaron del tren, estaba oscureciendo y lo que les apetecía era estirar un poco las piernas, así que se dirigieron caminando hacia la estación de autobuses, no quedaba demasiado retirada, pero tenían que caminar un ratito.
Se acercaron a la ventanilla, donde había una mujer de mediana edad, morena con una gran mata de pelo rizado que llamaba la atención, levantó la cabeza de su revista escondida bajo el mostrador:

-Buenas noches, a dónde?
-Sí hola, dos billetes a Málaga, el primero que salga.
-Mala suerte, ha salido hace media hora, hasta mañana a las 6:30h no sale ninguno.
-Cual es el próximo que sale esta noche?
-En tres cuartos de hora, sale uno hacia Cádiz.
-Perfecto, pues dos para este destino.

Anita y Dani, entraron a un restaurante de comida rápida que había en la misma terminal de autobuses, era mejor comer algo y comprar algunas provisiones, algo de chocolate para Dani y algo para beber, el camino era largo.
A) Se arrepiente y no coge el autocar.
B)Cogen el autocar hasta Cádiz.
C)El autocar se avería.

18 julio 2008

Atrapada

Lucía cogió el móvil de su hermana y marcó el 112, pidió que le pusieran con la policía, le atendió un operador que le preguntó amablemente que pasaba, Lucía con voz temblorosa dijo:

-Hola, soy Lucía Herrera y he cometido un crimen…

Se le cayó el teléfono de las manos y abrazó a Anita con toda la fuerza que podían dar de sí sus brazos, Anita le decía:

-Pero Luci, que haces? Te meterán en la cárcel por un crimen que no has cometido tú, lo he hecho yo y tengo que cargar con la culpa.

-Shhh, calla, tú tienes que estar con Dani, ya se me ocurrirá algo, vete! Vete corriendo antes de que llegue el coche patrulla, corre! –le gritó Lucia.

Anita, cogió la bolsa que utilizaba para guardar la ropa con la que iba al gimnasio, la vació en el cubo de la ropa sucia y metió algunas mudas de Dani y de ella, sin ni siquiera mirar lo que metía.

-Ven Dani, corre hijo, nos vamos…la tía Lucía se encargará de todo!

-Mami, donde vamos?-sollozaba el pequeño.

-Nos vamos de vacaciones, allí donde nadie nos grite, nos pegue ni nos amenace .

A los treinta minutos aproximadamente, llegó un coche patrulla a casa de Anita y allí encontraron a Lucía, sentada en el suelo con sus ropas manchadas de sangre, en las manos tenía el cuchillo que había utilizado su hermana para perpetrar el crimen, llorando, con el cuerpo temblando….

-Que ha pasado aquí? – preguntó uno de los agentes que se personó en la casa.

-Quería matar a mi hermana y no lo consentí, ya no le hará más daño.

-Y su hermana?

-No lo se, le dije que se fuera, que huyera de su asesino.

El agente la ayudó a levantarse, le acercó un trapo para que se limpiara los restos de sangre y la esposó.

Ella no ofreció resistencia alguna y se dirigió voluntariamente al coche, para ir a comisaría.

A) El inspector de policía era el mejor amigo de Victor

B) El inspector de policía era el peor enemigo de Victor

C) El inspector de policía era un tipo corrupto.

14 julio 2008

Se fue el torturador


Lucia iba a casa de su hermana Anita, como era habitual.

Iba caminando desde su casa, solo vivía a un par de avenidas de Anita; llevaba en el brazo un jarro con una preciosa planta, de estas que van enterradas en gelatina, con lo que necesitan menos riego y son extremadamente decorativas. Lucía sabía de la gran a ficción a las plantas de su hermana mayor.

Anita solo era un par de años mayor que Lucía, pero siempre había sido una muchacha muy responsable y eso llevaba a su hermana a ser un poco menos rebelde, ambas estaban profundamente unidas, como si se tratara de unas gemelas con pocos segundos de diferencia, aunque físicamente eran completamente distintas.

Lucía estaba soltera, se consideraba toda una single treintañera sin ningunas ganas de formalizar pareja, tenía muchos amigos los cuales clasificaba en distintos estatus, unos eran los buenos de verdad, los que ella llamaba amigos todoterreno, tanto servían para ir a una fiesta, como paño de lágrimas, otros los viajeros, grupos reducidos de gente con los que dar trotes por el mundo, otros los del roce, estos eran muy obvios y no quería tener más lazos afectivos que lo qué podían unir un par de noches de sexo y diversión.

Anita era completamente diferente, un par de novios de toda la vida, mujer de su casa, esposa fiel y madre impecable.
Hacía seis años que se había casado con Victor, un agente de policía perteneciente al cuerpo de los antidisturbios, a Lucía nunca le había caído bien, siempre decía que era un ser arrogante y déspota, a lo que Anita siempre le rebatía diciendo que solo era de carácter fuerte.

Lucía sacaba las llaves de la casa de Anita, aunque sabía que encontraría la puerta abierta, por que la había llamado previamente. Abrió la puerta de aluminio que daba paso al pequeño jardín, se acercó a la puerta principal y con un empujón se abrió.

-Holaaaa! Anita, ya he llegado.

Nadie contestó , lo cual le parecía extraño por que Anita había quedado con ella sobre esa hora y lo más extraño es que Dani, su sobrino de siete años, no saliera a recibirla dando gritos y saltando los escalones de dos en dos.

Se acercó a la cocina para dejar el bolso y coger algún refresco mientras los buscaba por la casa, pero cuando entró se encontró un panorama desolador.
En el suelo se hallaba Victor tendido , rodeado de un enorme charco de sangre, a su lado estaba Anita, con las ropas rasgadas, las manos ensangrentadas apretaban sus rodillas con fuerza desmedida, su cara estaba herida y amoratada, mientras sollozaba: -no podía más Lucía, no quería matarle… ha sido un accidente.

A Lucía se le cayó el jarrón de las manos, la gelatina de la planta se desparramó en el suelo mezclándose con la sangre de Victor. Se dirigió lentamente y temblorosa hacia Anita y le dijo:

-Que has hecho Anita! Lo has matado, lo has matado!
-Lo siento, lo siento…me iba a matar a mi.

Lucía se acercó a su hermana y la abrazó con fuerza, entre sollozos le decía:

-Tranquila, lo arreglaremos cariño, todo irá bién. Este maldito bastardo no volverá a romperte un brazo, ni a romperte el pómulo, ni a destrozarte la vida.

Le cogió la cara con las dos manos y le preguntó: -Donde está Dani?

-No lo sé, se ha escondido.

Corrió a buscarlo por la casa, mientras gritaba su nombre, pero el pequeño no daba señales. Lucía se acordó de la guarida del león, el escondite de Dani, corriendo bajó las escaleras y abrió la puertecilla del hueco que había debajo de esta. Allí estaba el pequeño acurrucado, llorando en silencio, muerto de miedo, se metió con él en el hueco con él y lo abrazó, lo besó como solo una madre sabe hacerlo y le dijo:-permanece aquí, no te muevas que ahora mismo vengo.

Lucía entró de nuevo a la cocina y volvió a impactarle como la primera vez, la dantesca imagen de su hermana llorando ante el cadáver de su torturador.

A)Cogió el móvil y llamó a la policía.

B)Se fugan ellas dos y el niño

C)Esconden el cadaver
Tu que harias?

12 julio 2008

NO ME ABANDONES!


Cuando escuché que le decías a mamá que ya llegaban las vacaciones, no imaginaban que para mí iban a ser así, creía que iríamos al campo como el año pasado y que correría por la ladera de esa montaña que nos gusta tanto, detrás de Pablo en busca de la pelota.

Pero Pablo se ha hecho mayor y ya no me hace caso, así que habéis decidido dejarme aquí , en ninguna parte, de vacaciones.

Llevo varios días caminando, buscando y olfateando vuestro rastro, pero no lo encuentro por ninguna parte. Tengo hambre, me sustento rompiendo bolsas de basura, esas negras que había roto alguna que otra vez en casa y tú me castigabas para que aprendiera a no hacerlo, por que no estaba bien, pues mira como me veo ahora…

Muchos días, no encuentro ninguna bolsa que romper, tan solo un poco de agua sucia para apaliar mi sed.
Me duelen mucho las patitas, se me está cayendo el pelo y ya no soy tan guapo como antes, si me acerco a alguien buscando una caricia, me repudia con un : -quita de aquí chucho asqueroso!

Me siento triste, solo y tengo miedo…por que me habéis dejado aquí?, si he hecho algo malo, prometo aprender y no volver a hacerlo más…pero déjame volver a casa.

He escuchado que el cielo de los perros es maravilloso, aunque no se donde está, pero creo que lo voy a encontrar muy pronto.

Os quiere mucho

Coto, vuestro perro.
"El hombre ha hecho de la Tierra un infierno para los animales"
Arthur Schopenhauer

11 julio 2008

Cuento para no dormir




Este es un cuento que escribí hace un par de años en este mismo blog, pero me gustó así que hago un pequeño re-make, algo modificado para que lo disfrutéis.


Paola yacía plácidamente dormida en su sofá de estilo biedermeier, en el salón, con la televisión encendida y casi al mínimo volumen.
Estaba al borde de la extenuación, llevaba un día agotador, no era fácil admitir que había plagiado un artículo de medicina, atribuyéndose todos los méritos en un principio.

La denuncia le había salido cara a la editorial, pero Paola poseía el don de la resolución y una amplia verborrea, con lo que consiguió convencer a sus directivos, de que había sido todo un error y lo resarciría con creces.

Estaba adormecida, mientras se sumergía en un extraño sueño, en el que veía como la mataban con un contundente golpe en la nuca, la despertó sobresaltada, se encontraba desorientada y un tanto mareada, como si el golpe hubiera sido real.
Se incorporó observando a su alrededor, todo parecía normal salvo un sutil reguero de sangre que empezaba en sus pies y seguía en línea semirecta hasta la puerta que daba salida al recibidor.

Se levantó de un salto, asustada, sus manos temblaban como si de párkinson se tratara y se dirigió hacia la puerta, temerosa de encontrarse no sabía qué.
Abrió la puerta con valentía, pero no daba crédito a lo que se hallaba ante sus enormes ojos marrones.
En el suelo estaba tendido su cuerpo rodeado de un charco de sangre y un fuerte golpe en su cabeza.

Su rostro palideció como si estuviera muerta... o a caso lo estaba?

"El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro"
Woody Allen

09 julio 2008

María León




Desgraciadamente, durante el año no dispongo de demasiado tiempo para dedicar a la lectura, algo que me apasiona, pero cuando llega el verano y mi pequeña se va con su padre unas semanas, aprovecho para sumergirme en todos los libros que me de tiempo.
Acabo de terminar una de las mejores lecturas que he disfrutado en muchos años.

El libro se titula María León y está escrito por Pedro Tugores, uno de mis honorables lectores.

El libro está narrado por un alma asexuada, en el que explica su aparición desde los tiempos de los triceratops, los plesusaurios y el smilodon hasta los tiempos de hoy, pasando por toda la histora de la humanidad y recordando sus vidas pasadas.

Aunque el libro no quiere dar un concepto equivocado, de como el ser humano ha ido deteriorando su integridad y su dignidad, es un detalle que no pasa desapercibido.

Lo que más me llama la atención y me ha fascinado, es la pureza de las almas que relata el libro, de como se encuentran las unas a las otras, atravesando siglos y lustros como una flecha atraviesa un papel.

Recomiendo esta lectura, aunque debo advertir que es peligrosa, engancha, crea adicción, lo se..lo he vivido, 416 páginas en tres días.


Muchísimas gracias Pedro, por haberme regalado tan precioso momento, sumergida en la personalidad aplastante de María León y su compañera Esther.

"Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora."
Proverbio Hindú

08 julio 2008

Mi jardín (VI)

Andrea se quedó exhausta en su butaca negra de piel, los ojos los tenía abiertos como platos y miraba al vacío, ausente de todo lo demás.

No podía imaginar que sucedería algo así, no entraba en sus planes tenerle que explicar a Maira parte de su pasado, un pasado que quedó olvidado y borrado de la memoria de todos, por lo doloroso que fue en su momento.
Cogió el teléfono, las manos le temblaban, ni siquiera era capaz de recordar el número de Maira, le costó bastante recordarlo, pero pudo contactar con ella.

-Hola Maira, cariño, como estás?
-Hola Andrea, que me cuentas.
-Pues tengo todos los resultados y me gustaría comentarte algo
-Quieres que quedemos y tomamos una cerveza?
-Si, pero mejor me voy a tu casa y preparas un café bien cargado.
-Bien, pues sobre las cuatro si te parece, te vienes.
-OK, hasta luego guapa.

Maira estaba contenta, no imaginaba ni un atísbo de lo que sucederái cuando Andrea llegara a su casa.
Sin embargo, Andrea estaba que se salía de sí misma, tenía una sensación de ansiedad terrible, como si tuviera que salir de un cascarón y no pudiera estirar ni los brazos ni las piernas para poder romperlo.

A las cuatro menos cuarto, Andrea llegó a casa de Maira, picó el timbre varias veces seguidas, como si quisieran que le abriesen antes.

Maira abrió la puerta sonriente:-Pasa Andrea, pasa.
Sirvió un par de cafés y se sentaron en el sofá, una especie de chase lounge, que hacía las veces de diván, sofá y alguna que otra noche, de cama.

-Verás Maira, tengo que contarte algo...se que te parecerá increible, pero sucedió y creo que esto es lo que claudicará tus dudas respecto a lo que encontraste.
-Estoy perdida Andrea, no se de que hablas, que pasa?
-Hace unos doce años tuviste un accidente de tráfico, en el que fallecieron tus padres, eso creo que sí lo recuerdas.
-Vagamente.
-Bien, pues tu estuviste dos años en coma, cuando saliste de ella, resurgiste de las cenizas como el Ave Fenix, todos pensamos que habías tenido una maravillosa recuperación, algo casi milagroso en términos médicos.

Maira miraba exhausta a Andrea, como si le estuviera explicando una historia de ciencia ficción.

-Pero no fue así, debido al trauma del golpe, desarrollaste una especie de doble personalidad, por una parte eras la Maira de siempre, alegre, excéntrica y totalmente inofensiva. Pero por otro lado eras una Maira ruin, mala...exacervabas odio hacia la otra Maira, la dañabas, la hacías sufrir...
En una ocasión, te pusiste ante el espejo, como Maira mala y te arrancaste la muela sin piedad, que es la que coincide con todo este tinglado, te golpeabas a tí misma con tanta fuerza, que hubieras podido matarte en uno de esos arrebatos.

Así que los médicos decidieron internarte en el psiquiátrico el tiempo que hiciera falta, hasta descubrir que parte de tu cerebro estaba tan dañada como para haber desarrollado dos personalidades.
-Osea, que era como una especie de Dr.Jekill y Mr.Hide, no?
-Algo parecido, pero contra tí misma.
Misteriosamente, volviste a caer en un coma profundo, no sabíamos los motivos, pero ahi estabas, con tus ojos cerrados y durmiendo casi en una eternidad, durante seis años más.
Cuando volviste a despertar, volvías a ser la Maira de siempre, habías dejado atrás a tu otro yo, tan malvado, cruel...como el mismo demonio.
Al no recordar prácticamente nada, no quisimos ahondar en tu alma para que hicieras memoria, y eso es todo Maira.

Maira se quedó sentada, con los codos apoyados en sus rodillas, mirando al vacio, intentando digerir toda la historia que le había contado Andrea, una historia que pertenecía a su pasado y como protagonista era ella misma.

-Maria estás bien? se que te parece extraño y espero que no te enfades conmigo por no haberte contado esto antes. Por favor no me odies por ello.

Maira dirigió su mirada a Andrea, sus ojos se inundaban de fuego, de lava...

-Maira, que pasa? por que me mirás así...tranquila, lo superaremos juntas, te lo prometo.
-Superar que? no hay nada que superar o por lo menos tú no lo harás.
-No Maira, noooooo!

Sonó un golpe seco, como si un saco de arena cayera al suelo.
-Sonriente se fue hacia la ventana, donde tenía las mejores vistas de su jardín, se encendió un cigarrillo mientras pensaba...quitaré los rodorendos y luego los volveré a plantar encima....

05 julio 2008

El informe (V)


Andrea salió del hospital sobre las siete de la tarde, estaba cansada, había sido un día complicado, de aquellos que parecen tener más horas de lo normal.
Entonces le suena el teléfono, se apresura a cogerlo, más bien a descubrir en que rincón oculto del bolso está.

-Hola Pol, pensaba que no me ibas a llamar!
-Andreita, llama a Maira y nos vemos sobre las nueve, hacemos unas tapitas y os cuento.
-Ah, genial, pues nos vemos dentro de un ratito. Ciao.

Andrea llamó a toda prisa a Maira y le comentó que a las nueve se verian en el "Des-tapa", para comentar los resultado que traía Pol.

Maira se puso más nerviosa de lo que ya estaba, desde que sabía que Pol tenía su preciado tesoro, así que se dio una ducha, se arregló el pelo, algo que no solía hacer, más bien era de moño fácil y cómodo.
Se puso un veraniego vestido corte imperio, en tonos malva, le iban muy bien esos colores con su tono de piel y sus ojos grises con matices liláceos.

Pol esperaba en la terraza del “Des-tapa” con unas claras bien frías, mientras hojeaba el informe del laboratorio, calentito como recién sacado del horno.
Ambas amigas coincidieron un par de esquinas antes y venían juntas, nerviosas y contentas; se sentaron en la mesa donde les aguardaba Pol.

-Que tal chicas! Vaya estáis guapísimas las dos.
A:- Jolín Pol, estás que te sales, hijo.
-Nada, galán que es uno.
M:-Venga, que nos cuentas, suéltalo ya, que me muero de intriga.
-Verás Maira, este informe no dictamina nada ni nadie en concreto, es decir te da una información sobre lo que se ha analizado, luego necesitaremos otra información para contrastarlo.
A:- A ver? Déjame echarle un vistazo…Uhmmm, pues ya hemos encontrado los otros datos para contrastarlos, me lo voy a llevar al hospital, hay algunos detalles que me son familiares.

Andrea se quedó callada unos minutos, pensativa y ausente, cavilando por qué parecía reconocer algunos de los datos que habían en aquel informe de ADN.

De todas formas disfrutaron de una divertida cena a base de pinchos y tapas variadas, unas cuantas claras bien fresquitas y como no, las anécdotas de Pol, que siempre amenizaban cualquier acontecimiento, por aburrido que pudiese parecer.

Al día siguiente, Andrea se levantó a las siete menos cuarto, como cada día, se puso las mallas, las zapatillas de deporte y se echó a correr sus seis kilómetros, como de costumbre.
Solía llevar un mp3, pero este día no le apetecía, necesitaba pensar e indagar por que historial médico debía empezar. Recordaba como grabado a tinta china, un dato “ el dueño de la muela tenía anemia hemolítica”, un tipo de anemia no demasiado común.
Pero…quien tenía o había tenido anemia hemolítica?

Llegó al hospital, puntual como un reloj, se encerró en su despacho y encendió el ordenador, para abrir la base de datos y empezar a buscar los pacientes que sufren o habían sufrido con anterioridad, esta extraña enfermedad de la sangre.

No hizo falta una búsqueda masiva de historiales, Andrea localizó el historial, lo reconoció a golpe de ojo, palideció y un sudor frío recorrió su frente, cuando contrastó ambos documentos y confirmó las dudas de su sospecha…

A)El historial es del paciente que dice ser Shakspeare.
B)El historial es de Maira.
C)El historial de Teddy Bear.
De quien será?

01 julio 2008

Quedada con Pol (IV)



-Ding dong...
-Si, quien es?
-Abre Pol, soy Andrea.

Andrea caminó a través del caminillo de piedra que lleva a la puerta de la casa de Pol y allí abrió él la puerta, como siempre sonriente con sus gafas de pasta azul marino y su polo de rallas por fuera del pantalón, un tanto desaliñado, como era habitual en él.

P-Pasa niña, que tienes para mi, que me contabas por teléfono con tanta insistencia?
A-Bueno, es algo atípico pero me gustaría que le echaras un vistazo, me lo ha dado Maira.
P- Bien, veamos que es esto.....que coño es esto? una vieja carta y una muela? (soltó una carcajada). Se trata de una broma, verdad?...dime que si.
A-Pues va a ser que no. Me gustaría que te llevaras esta muela y analizaras el ADN, a ver si descubrimos a quien pertenece tan preciado molar.

Pol resopló hacia arriba, apartando su rubio flequillo de la frente y contestó:

P-Bien, pero ya sabes que Don Pol Xifré es un tipo ruin, interesado y chantajista...

Andrea interrumpió el monólogo de Pol añadiendo - si, si, si, vale te invito a cenar al Sibui, que se que te encanta el pescado crudo.

Mientras se levantaba apresurada del sofá para irse, se acicalaba el foulard y se despedía de Pol con un beso en la mejilla. -Llámame en cuanto lo tengas!!

Antes de poner la moto en marcha, llamó a Maira:

-Maira, le he dado la caja a Pol...
-Ah! que te ha dicho.
-Supongo que en un par de días tendrá los resultados de la prueba de ADN.
-Hosti, genial!
-Vale, me voy corriendo que he quedado para visitar a un paciente, ciao!!

Maira soltó el teléfono en la mesa y empezó a dar saltitos acompañados de pequeños gritos, como si de una cria de seis años se tratara en el día de su cumpleaños.
Esos dos días fueron interminables, una especie de escalofrio recorría la espalda de Maira cada vez que pensaba en que Pol podía aclarar el enigma de su vida.

Pasados dos días, a media tarde Andrea recibe la llamada de Pol:

A) Hola Andrea, tengo los resultados.
B)Hola Andrea, lamento decirte que la muela se ha extraviado y no hay posible prueba.
C)Hola Andrea, no te lo vas a creer, pero la muela pertenece a Teddy Bear.
Que hará Andrea?