Un sitio, donde todo el mundo que piensa...existe.

25 julio 2006

Cuando solo ves el abismo


Que pasa cuando te levantas un día y con la mente aun dormida, te preguntas que carajo haces aqui.
Te observas delante del espejo, como si lo que estás viendo no perteneciera a ti, es solo un préstamo temporal, con muchos intereses a largo plazo. No sabes por que, pero estás enfadado con el mundo, con la vida, contigo mismo y con ese disfraz que te han prestado para estar aqui.
Sales de tu casa o del bloque de ladrillos que pagarás durante los próximos treinta años de tu vida prestada, coges tu coche y con un nudo en la garganta, que no te deja ni articular pensamientos, metes primera y sales del parking.
Se te cruza un motorista y lo miras con ojos ajenos, como si fuera un peón de ajedrez, que va dando vueltas por el tablero. Prefieres seguir conduciendo con las gafas de sol, como si te protegieras detrás de una coraza absolutamente opaca, dondé nadie te ve, ni te oye ni te puede tocar.
Intentas centrar tu atención a la carretera, pero solo un 20% de tu ser está anclado, el resto se encuentra hetéreo, volátil sobre todas las cosas, sobre el coche, sobre la gente, cada vez más hetéreo; desearías porder ser hetéreo con todo tu ser y sobrevolar las cabezas de la gente sin que puedan percibir tu presencia.
Llegas a tu oficina, encientes el ordenador y te quedas absorto mirando la pantalla, pero no viendo nada, como una espora en estado latente, respirando un hilo de oxígeno que tus pulmones obligan, mientras piensas tanto que no piensas nada.
Sientes que necesitarias abrir la cremallera de tu disfraz y salir a dar una vuelta, y dejar ese cuerpo sentado delante del ordenador, como si fuera un doomy, pero tu parte más consciente te hace saber que no puedes y que tienes que conformarte con quedarte dentro, atrapado.
Ese es el abismo, desear ser libre y no poder.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Todos tenemos dias así, o casi todos, creo que lo imprtante no es conseguir levitar, sino intentar levantar la cabeza, sacudirla y dar un gran salto para salvar el abismo, que suele ser profundo, pero estrecho.
raúl

Joaquín dijo...

Vivir es extremadamente dificil. El tipico ciclo de vida de una cucaracha no difiere mucho del nuestro; nacemos, nos desarrollamos, nos reproducimos y morimos. ¿Que hay en ese ciclo que nos hace parecer diferente a las cucarachas? Yo diría que poco. Somos simples insectos, parasitos de todo lo que nos rodea. Un virus más a exterminar.
En alguna ocasión nos hacen creer que somos especiales...tal vez porque seamos capaces de ver que nuestra vida es una monotonia y explicarle a otro u otra que se puede cambiar y tal. Pero al fin y al cabo todo seguirá igual.
Somos seres rutinarios, incapaces de controlar el tiempo. "Inventamos" ideas que no podemos controlar, que inteligente por nuestra parte. Luego no se nos ocurre otra cosa q cuantificar el día, y ponerle 24 horas. Que tontería. Para poner peor la cosa dormimos, y en una persona normal, ¿que puede suponer eso? Tal vez un tercio de tu vida, por eso de que por la tele dicen que 8 horas es saludable, otro numero fatidico. Despues solo nos falta ponernos enfermos, para que nuestra vida se reduzca a, no se, 25 o 30 años. Que triste nuestra existencia.
Bueno, hoy es que me he despertado con el pie izquierdo.
Mañana será un día mejor.