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23 octubre 2006

Aqui me quedo


Que derecho tenemos sobre nuestra vida?
Un gran porcentaje de pacientes terminales sufren de dolor intratable o experimentan una intolerabilidad hacia su pobre calidad de vida. Ellos, más bien, preferirían que su vida termine en vez de que continúe hasta que su cuerpo muera. ¿Se les debe dar asistencia?

La religión Cristiana , cree que Dios da vida y por lo tanto sólo él debería quitarla. Entonces el suicidio sería considerado como un rechazo a la soberanía de Dios y a su plan de amor. Este es un factor importante para una persona que considera la eutanasia y que es a la vez creyente . Sin embargo, es injusto utilizar un argumento religioso para decidir política y públicamente si se desea continuar o no.
Sinceramente, pienso que toda persona que sufre una enfermedad irreversible o incurable debe tener acceso a los recursos asistenciales necesarios para aliviar su sufrimiento y su dolor, especialmente a los cuidados paliativos.

Sólo personas que conciben su vida como una largo vía crucis de sufrimiento para conseguir llegar a no se sabe que sitio, pueden autojustificarse para optar por la decisión de prohibir la eutanasia activa, refugiándose en la permisibilidad de la pasiva, sin que se note demasiado. Pero ¿Cómo justificar la pasiva sino lo que se obtiene es el mismo fin?. ¿Adoptarían la misma postura si su ser más querido estuviera sufriendo, mientras espera la llegada de la muerte de manera inevitable?.

"La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos."
Antonio Machado

9 comentarios:

Quieroseryo dijo...

Derecho a la vida y a la muerte.
Casi todos sabéis de mi forma de pensar sobre la religión, por este motivo voy al tema en concreto.
Del mismo modo que queremos vivir de forma digna, igualmente tiene que ser la forma de morir. Hablamos de una enfermedad terminal, por desgracia he tenido de vivir con tres muertes, hermanos de mi padre, de cáncer y principalmente uno me dijo, “lo único que deseo es que los médicos no me molesten mas y me dejen morir en paz”. También se lo dijo ellos, pero su profesionalidad, con todos mis respectos, y que sigan así, luchan para que puedan vivir mas tiempo. Cuando mi tío dijo, dejarme morir en paz, que actitud debe tomar el medico?
Los familiares, que deben hacer?
Como hacer que la ley proteja esta decición y luego no buscar culpables? Cuando acompañe a mi tía a su casa para poder asearse, entre sollozos solo me dijo “Deseaba su muerte de todo corazón para que dejara de sufrir, pero ahora que se ha ido, me gustaría que siguiera viviendo para seguir estando a su lado”.
No creo que Dios, si realmente nos tenemos que encontrar con el algún día, me diga “porque has querido que te quiten o te has quitado la vida, no puedes estar mi lado”
Por favor seamos sensatos. Yo creo que la decisión de quitarte la vida por una enfermedad terminal es por dejar de sufrir dolor, mucho, mucho dolor, y debe ser mas reconfortante la muerte, que seguir viviendo. En estos casos, creo que la muerte asistida, si es con el consentimiento de la familia, adelante.
Pero luego acordaros de cómo vivir con la decisión de haber aceptado de la muerte de un ser querido.
Perdonad por haber dado el ejemplo de una vivencia mía, pero ha sido la forma de decir lo que realmente pienso de la muerte asistida.
Y querida princesa, creo que la vida no es un vía crucis de sufrimiento, es saber vivir el momento en el que la vives. Y Dios no quiera que tenga que vivirlo ni yo ni un familiar o amigo/a nunca más.

ave nocturna dijo...

se sacrifican a animales para que dejen de sufrir y no se permite a las personas decidir cuando dar ese ultimo paso tan importante en tu vida como es tu muerte.no señor no,siga usted sufriendo retorciendose de dolor y dopado con morfina hasta las cejas,por ejemplo.ridiculo.

saludos!

Anónimo dijo...

Todos tenemos derecho de dicidir sobre nuestra vida y nuestra muerte. La muerte sólo duele a los que nos quedamos, duele el recuerdo, duele lo que no hicimos, duele lo que no dijimos. Hay que vivir el presente y afrontar la muerte. Creemos que va a sufrir cuando en realidad sufrimos nosotros, los que nos quedamos. Dejemos que la gente decida su muerte.

Anónimo dijo...

Comparar el sacrificio de animales con el sufrimiento de las personas me parece realmente absurdo, creo que deberiamos poder decidir sobre el momento de nuestra muerte, así sin más, sin entrar en consideraciones de ningún tipo, excepto las personales.
No envidio a "quieroseryo" y considero debe ser muy doloroso vivir situaciones de este tipo, es algo que te debe hacer reflexionar sobre muchas cosas.

El zorro matutino

weblara dijo...

Igual que quieroseryo, en mi família también hemos sufrido las visicitudes de una muerte lenta y agonizante, con el agravante de estar completamente lúcida, en sus cabales y pidiendo la muerte a gritos, a gritos no, a alaridos.
Si en mi mano hubiera estado, le hubiera proporcionado tal sobredosis de morfina, que se hubiera ido al otro lado del tunel de puntillas, cual Alicia Alonso en sus mejores tiempos de bailarina.
Pero eso la ley no lo concibe, sería homicidio, no? y hacer sufrir a una persona hasta la saciedad, sin un ápice de esperanza ni si quiera de mejorar sus últimos días, eso que es? pura y absurda política, inmoral y destructiva.
El mejor recuerdo que guardo de mi abuela, es después de morir sufriendo como si le hubieran dado una estocada en el pecho, la cara sonrosada y sonriente, de felicidad absoluta y de descanso.
Salu2

Quieroseryo dijo...

A pesar de todo no toda la solución tiene que ser la muerte y cada caso es una historia diferente, por este motivo hay que valorar la decisión de poderla quitar, del mismo modo pienso del aborto, aunque sea un feto, esto no es una enfermedad, es un embarazo no deseado. Porque hay que matar un ser vivo?, en cambio este si esta regulado, en casos muy especiales, y recomendado por los médicos, por peligro de salud de la madre, y otros motivos, aunque siempre la decisión final no será del gusto de todos. Hasta de la misma pareja.
Animos que la vida es vida y vivirla es mucho mejor.

ave nocturna dijo...

supongo que fui escueto en mi comentario zorro matutino,mea culpa.intentare explicarme mejor para que no lo saques de contexto:

de ningun modo pretendo comparar una vida humana con una vida animal ni tampoco es mi intencion vanalizar el derecho a morir dignamente con el simil que hago en dicha intervencion anterior.

cuando ves a uno de los tuyos jodido,postrado,drogado en una cama sin que te pueda reconocer,sin ni siquiera reconocerse a el mismo ni recordar quien es o quien fue,te pasas las connotaciones morales o religiosas (a algunos nos cuesta deshacernos de esa moral catolica en la que fuimos educados....paciencia,poco a poco) por donde todos sabemos.es curioso,entonces te viene a la cabeza por casualidad la imagen del perro que tenias en tu casa que la familia tuvo que sacrificar por que estaba gravemente enfermo y no soportabais verle sufrir de esa forma."joder,ojala fuese tan facil con mi padre,a uno ya nisiquiera le dejan morir como un perro"-piensas.

ejercemos nuestra humanidad con los animales y no lo hacemos con nuestros congeneres,a los cuales no solo no les evitamos su sufrimiento sino que se lo prolongamos.que jodido.

espero haberte aclarado algo y si no es asi y te sigue pareciendo un absurdo,pues de veras fantastico y no lo digo con ironia,ha de haber disparidad de opiniones,es la forma de aprender.de hecho tu punto de vista de no entrar en ningun tipo de consideraciones me parece inteligente y pragmatico,aunque yo considere que en este caso hay muchas consideraciones y es interesante apuntarlas.

y nada mas,siento ser a veces un bocanegra pero es que en ocasiones decir tacos sienta cojonudamente.

un saludo a todos y a la princesa y quieroseryo un abrazo solidario.

JavierSanBernat dijo...

El breve relato de lo acontecido frente a la agonía de un ser querido, es la mejor muestra de la humanidad que portamos y de lo que podemos llegar a sufrir, de todo ello, debemos sacar la consecuencia de que la vida en demasiadas etapas es así, hay ocasiones en que creo que la naturaleza nos muestra su peor cara, para que, nos apercibamos de lo insignificantes que somos, provengamos de una u otra condición.
La eutanasia la define el diccionario como : “acción u omisión que, para evitar sufrimientos a los pacientes desahuciados, acelera su muerte con su consentimiento o sin él”, y donde reside la cuestión es precisamente en “o sin él” y esa falta de consentimiento esta penado a tenor de los dispuesto en el Art. 143 del C.P. en que la eutanasia y la cooperación al suicidio están penalizadas hasta con diez años de prisión, nuestro ordenamiento coincide con la casi totalidad de naciones, independientemente de creencias o ideología.
También en nuestro ordenamiento se obliga al galeno a informar debidamente al paciente, para toda actuación que se produzca en relación al paciente es obligada la previa autorización a ello, se le denomina el “consentimiento informado”, y a ello añadir la obligación medica de informar de las consecuencias revelantes, los riesgos existentes, las probabilidades y las contraindicaciones, así pues, todos y cada uno somos concientes o debemos serlo de lo que nos depara el futuro en cuanto a nuestra enfermedad.
Existe también el denominado “testamento vital”, donde ante fedatario público podemos manifestar nuestra voluntad a que se nos deje morir en paz, sin que se nos alargue nuestra permanencia en este mísero mundo por medios artificiales o el suministro de fármacos, incluso, podemos y debemos designar mandatario para que tome las decisiones manifestadas para el caso de ser incapaces de tomarlas por nosotros mismos.
Ante el planteamiento de curarse o de prolongar la vida, la gran mayoría elige el camino de la fe en la curación, aunque este, esté plagado de desilusión, sufrimiento y penalidad, nos aferramos a la vida al precio que sea, porque queramos o no, nadie esta preparado para afrontar la muerte, y la familia tampoco quiere que iniciemos el viaje sin billete de vuelta, se le podría llamar amor, pero creo que la definición es “esperanza”, luego con el deterioro, todos nos apercibimos de que nuestras ilusiones se han desvanecido y ya solo nos queda detener el sufrimiento de quién ha sido objeto de nuestros mejores deseos.
Paliar el dolor mientras la naturaleza sigue su curso, es y debería ser siempre la practica habitual del facultativo, la aplicación de la eutanasia es todo lo contrario, es la eliminación y ¿quienes somos nosotros para decidir cuando uno debe morir o debe seguir viviendo?.

Quieroseryo dijo...

Como bien comentas apreciado Javier quien somos nosotros para decidir en quitar la vida a un ser querido, porque te recuerdo que siempre estamos hablando de una persona directamente familiar nuestra, padre, madre, mujer, hijo/a. Estamos hablando que son ellos los que nos dicen que les dejemos morir en paz, son ellos los que piden que les dejemos morir y cuanto antes mejor. Tu bien sabes lo que pienso de la religión, y según comentario tuyo, hay que tener un par de huevos para exponerlo en publico, pero no crees que realmente hay que tenerlos bien puesto para aceptar que tu mujer, hijo, etc, te diga, déjame morir en paz y tu aceptarlo. Y como he comentado anteriormente luego tenemos de vivir sabiendo que hemos adelantado la muerte de un ser querido.
Y comentarte Ave nocturna, que ha pesar de todo hay personas que quieren mas a un animal que a las personas que tienen a su alrededor, incluso familiares, por este motivo el ejemplo es bastante valido.