Todo genial!!

Hoy he venido a dormir a casa, por que la verdad es que estaba un poco cansadilla y necesitaba una duchita de modo urgentísimo, es curioso como hay ciertos olores a los que no te acabas de acostumbrar, como el olor a hospital.
La verdad es que el ingreso, en principio fue bien, Aina estaba bastante alterada, pero en ella el estado de alteración perpétuo es bastante normal. En planta nos recibieron dos doctores muy peculiares "Dr.Zito" y la doctora no me acuerdo, eran dos payasos de la fundación Theodora, gente con grandes valores solidarios y todo hay que decirlo, muy divertidos.
La mala pata es que cuando estaba ingresada le dió por vomitar como una posesa, como es inmunodeprimida, pues la criatura me pilló un "rotavirus", para los que no lo sepais, es un virus estomacal, pero un poco más jodido, el médico que anda por aquí sabe seguro lo que es (besitos Fran), así que dieta astringente, pero de no comer ni beber na de ná, con lo que mi lustrosa hija me ha perdido dos kilitos en un día y medio, así que se ha quedado con 20kg y 1,30 de estatura, lo más parecido a un pelo.
Una vez superado este contratiempo, le hicieron todas sus pruebas hematológicas, de glucosa, transaminasas, colesterol, etc y la notícia ha sido genial, no pierde proteinas, mantiene unos niveles de todo, espectaculares, solo que tiene que seguir tomando ciclosporina durante mínimo dos años, por aquello de que no tenga un brote, que puede ser fatídico.
Así que seguimos con una vida, lo más normal posible, con sus controles y sus cositas, pero bien, tan bien que mañana le dan el alta, antes de lo que esperaba, por que nos habían hablado de hacerle otra vez una biopsia y eso requiere anestesia y toda la pesca, pero no ha hecho falta.
La verdad es que ha sido una semana durilla, por que he tenido también marroncillos en el trabajo y ha sido hospital, taxi, trabajo, taxi, hospital, ya que todavía no me han dado el coche desde el accidente, pero bueno ha valido la pena en todos los aspectos.
Este finde nos dedicaremos a hacer galletas y madalenas, que le encantan, aunque yo no las pueda comer por la dieta de los coj..., pero merece la pena ver como se embarra de masa hasta los codos.
Si hiciera los deberes con e mismo entusiasmo, me salía catedrática seguro.
Bueno, pues eso, gracias a todos por los mensajes de ánimos y me alegro muy mucho de poder contároslo.
Comentarios
suerte que os la mereceis
besitos
Un beso guapísima, y por cierto, reclama ya un coche o acabarás vendiendo el ordenador para pagar tanto taxi, que están muy caros.
La labor de personas como los miembros de Theodora es impagable y seguro que tu hija, como los demás niños, la agradece. Los hospitales son siempre lugares muy poco acogedores, y como vamos cagadicos perdidos, pues todo lo que nos haga sentir un poco mejor es bien recibido.
Mil besotes para cada una!
MIGUEL
Lex: dos años son ná y menos, ya llevamos dos y han pasado volando.
Los gastos del taxi, se los paso al seguro, amos hombre.
Bira: si cierto, bastante deprimente es, la verdad es que nosotras nos reimos mucho, eran muy graciosos.
Miguel: vaya, como se nota tener a alguien detrás que te apoya cuando más lo necesitas.
Didac: vamos, me das tu dirección por mail y te las mando en una cajita metálica para que no se estropéen.
Me gusta que nombres a la Fundación Theodora, yo hablé de ella en mi post PAYASO, parece que algunos no aguantan a los payasos, pero a mi me parece que hacen una buena labor, jajj
Y me alegro mucho por ti y por nuestra niña, claro...
Bienvuelta, cari. BEzos.
Mas bezos.
Weblara, los niños son máquinas de pillar todo virus o bacteria que paste entre ellos, sobre todo en los hospitales.
Una amiga mía, médica también, me contaba recientemente cómo su hijo ha sido un motel de virus estas ultimas semanas, con visitas de todas las familias, rotavirus, campilobacteria, adenovirus,....
Pero los niños son como plastelina, lo resisten todo, luego se recomponen y siguen para delante. Se hacen fuertes y eso es lo que le está pasando a Aina,... que es cada vez más fuerte!
Un beso!!
Fran: es verdad, son increiblemente fuertes, ya está en casa dando por saco.
Ratolí