Anécdota (las esposas)

Corría allá por el 91 más o menos, acababa de pasar uno de los años más duros de mi corta vida, un año trabajando en Londres, pero no por aquello de "me voy para aprender inglés" más bien me hecharon de casa por insoportable y rebelde, con lo que mi madre me dijo, "hasta que no ahorres para comprar un pasaje de vuelta, no cal que vuelvas" y yo toda chula, por que de altura iría corta, pero chulería...iba sobrada, dije "vale, no creo que vuelva nunca a esta cárcel".
Bien, a lo largo del año llamé a mi madre como 16 veces para que me enviara pasta, por que quería volver a la "cárcel", a lo que mi madre con toda la dureza del mundo me decía NO, espavila y yo pues tenía que espavilar y seguir trabajando en un bar con unos horarios innhumanos por cuatro chavos, más estudiar inglés ya que estaba allí.
En un año hice muchos amigos, españoles, paquistanís, japoneses, ingleses, etc, pero como marcan los cánones los más golfos los españoles, por supuesto y cuando reuní toda la pasta, pues me hicieron una fiestecilla, que se celebró en un loft compartido por siete personas, tres chicas gallegas y cuatro chicos de distintos puntos de España, allí éramos por lo menos 15 persona, apretaos pero agustito.
Total, que me regalaron unas esposas, pero de las de verdad, de metal con su llave y todo, por la coña de volver a la carcel y tal, que vuestras mentes no vayan más allá, que todavía no le veía ningún signifcado promiscuo a unas esposas.
Bueno, pues llegó el gran día de irme, no sin antes trabajar 6 horas, así que en una bolsa de mano metí mis principales cosas personales, el billete de vuelta envuelto en una servilleta de tela y la ropa sucia del día de trabajo.
Cogí mi tren hacia Gatwik y después de canjear el pasaje por la tarjeta de embarque, me dirigí a segurdiad, allí escanearon la bolsa, pero algo no les gustó que me hicieron vaciar la bolsa delante de todo el mundo, de allí salío medio bocadillo envuelto en papel de plata y en una bolsita de plástico, ropa interior sucia, pantalones y camisa en las mismas condiciones y unas esposas.
-Police: Esto que es?(refiriéndose a las esposas, claro)
-Yo: ummm, no se (se me empezaban a calentar las orejas)
-Police:Son unas esposas (con tonito de "eres tontaca o que"
-Yo:...ya... (también se me estaba calentando la cara y empezaba a sudar)
-Police: para que las quieres? (le faltó decir...gilipollas)
-Yo: son un regalo de unos amigos (yo no hablaba, vomitaba las palabras)
-Police: juas, juas, juas, de unos amigos?...y a que juegas? (le faltó decir...golfa)
-Yo: ein?(con cara de melón partío)
-Police: mejor me las quedo, eres muy joven para llevar esto (así como con cara de guarrete)
-Yo: bueno...vale óò (pensando en mis adentros, gilipollas, cabronaco)
Imagináros la cara de idiota que se me quedó, delante de todos los polis y la gente que esperaba, las miradas eran de diversas índoles, de incertidumbre, de sorpresa, de risa, de "mira que golfilla"...ni una compasiva.
En fin, media hora más tarde cogí mi avión y volví a la "cárcel" que tanto ansiaba y allí me quedé unos años más, eso sí sin esposas.
Se aceptan ridiculeces por solidaridad.
Comentarios
La verdad es que en los aeropuertos y aduanas muchos nos sentimos anulados, las reacciones durante y las posteriores también son para sacar los colores.
Haberle dicho que las llevabas a España para que se reunieran con sus maridos...
Carpe Diem
Cosechadel66: después de 18 años recuerdo su cara como si fuera aquel día.
eso te pasa por irte a los londres con lo malajes que son..
al menos aprendiste ingles???
un beistooooooo
besitos
Bueno, yo te cuento otra. Hace muchos años a una amiga se nos ocurrió entre muchos (yo no quería, pero las chicas insistieron, a lo que se uniron algunos chicos) regalarle un vibrador por su cumpleaños. Compraron el más grande y gordo, que más valía como arma de autodefensa que como juguete erótico, porque eso no cabe ahí. El caso es que ese día, mira tú por donde, al celebrar su cumpleaños vino con su madre, y los muy cafres van y le regalan ESO. No veas la cara de la chica. Creo que todavía lo conserva.
¡Un besote!
MIGUEL
pensarían, mira la jovencita..como se mueve ya jajajajja
lo siento no tengo en este momento ninguna ridiculez para solidarizarme, y perdón pero me estoy riendo un montón de imaginarte jajajajja